Sobre las cosas que a veces quiero y después no.

Quiero un vestido.
Ahora ya no lo quiero.

¡Ay! las cosas.  Hace mucho que no me obsesiono con un objeto; la última vez que lo hice fue por unas zapatillas por las que trabajé para poder comprar y a los dos meses habian explotado.  De eso hay testigos por montón.

Cuando se trata de las cosas materiales mentiría al decir que donde pongo el ojo pongo la bala.  O el efectivo.

Nunca sé que pedir para navidad.
Ni me deprimo con los catálogos de zapatillas.
Ni recorro cuatro comunas buscando eso que ví y que con esmero tanto espero.
Me averguenza recibir regalos que alguna vez mencioné.

No recibir las cosas que pedía cuando chica dentro de un plazo me hacía infeliz; pero aguantaba y se me olvidaba.

Así hasta hoy y me parece bien, pero si por sorpresa aparecen no es un crimen tampoco.

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One Comment

  1. Posted December 16, 2008 at 4:18 pm | Permalink

    Yo tampoco sé que pedir jamás en verdad nunca pido nada, aunque en un dream world. pediría el vestido de topshop, o weas asi gringas ke jamás encontraré acá ajaja.


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