Casos y Cosas #perdí la cuenta

  • Cuando despierto y tengo La Metafísica de las Costumbres en frente pienso retomar la lectura en los viajes en bus o en el jardín del Lobo; pero pienso que ninguno de los dos escenarios es lo suficientemente propicio como para hacerlo ahí.  Además que en el bus el pasajero del lado (que no es lo mismo que el último pasajero) intenta leer siempre lo que traes entre manos, porque supongo que no soy la única que lo hace, (o quizás sí).  He pillado gente leyendo cada cosa, como una señora que leía el Popol Vuh y cerraba el libro para pensar y luego continuar.  Cuando yo leí el Popol Vuh lo único que quería era que se acabara o que un rayo partiera mi colegio para no rendir la prueba de tan tamaña historia.
    Y en cuanto al jardín del Lobo, debo reconocer que nunca uso mi jardín a menos que sea para salir o entrar de casa.  Aunque en el fondo, pienso que leer esas obras como del pensamiento lo único que lograrían sería modificar en forma incomprendida para el resto la percepción que podría tener de las cosas, y en forma errónea tomar algunas decisiones.  Pero eso no me ha pasado.  Hay que tener en algunos casos una mente muy débil como para agarrar hilo con la visión de las cosas en un texto.
  • La cultura está en todos lados en todas las formas pero hay áreas que no todos dominamos a la perfección.  Por ejemplo un joven puede tener un conocimiento cabal en el vestir y en el buen vestir, así como también en el ámbito de la comida y es ese el punto que me interesaría tratar.  Ay la gastronomía; cuanto desconocimiento tengo al respecto.  Y sin verguenza reconozco la falta de cultura gastronómica en mis registros, así que lector o lectora, en el eventual caso que usted se comprenda como un as en este campo, me encuentro en el deber de informar que soy materia dispuesta para comenzar a conocer desde lo básico a lo más complejo.
  • Cuando me leo me gusto y me pregunto si acaso alguien más lo hace.  El problema con leerme es que todo lo que digo lamentablemente no va más allá de mi nariz.  Lo que no quiere decir que no pueda ver más allá, pero esta última frase parece casi como si estuviera dando explicaciones al respecto; pero hasta el momento nadie ha reparado en ello, por tanto estoy dando algo así como una pista referida a algún punto débil que pareciera tener pero no, no es así.  Y en el eventual caso que alguien lo haya notado, pensamos igual.
  • Tengo un problema con la palabra EVENTUAL, la uso decenas de veces al día.  Y diría que más por todo lo que hablo.
  • Es sabido que las mujeres hablamos más que los hombres, entonces a un hombre le dices ¿cómo te fue hoy? y te dice “me fue”.  Y cuando me dicen como estoy, respondo lo bueno, lo malo y lo feo, y comienzo a sonar en vez de hablar diciendo blah balh blh blah.  Es un arma para fastidiar.  Al menos así lo hice una vez pero sin querer y quien recuerde este episodio diga yo.
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2 Comments

  1. Posted October 15, 2008 at 8:21 pm | Permalink

    si igual es complicado encontrar un lugar para leer, porque en la pieza, está la tele, y en la micro uno se marea, y en el living están los cabros chicos jugando en la calle y me pongo a escuchar que hacen. total los libros hay que leerlos en el verano, en la casa de la playa donde te quedes, o en el campo mejor, pero siempre en la noche porque en el día hay que ponerse de guata al sol.

  2. Posted October 15, 2008 at 8:54 pm | Permalink

    yo leia en la micro o en el metro. como el metro se llenaba demasiado, dejé de usar libros de papel y leia en la palm… pero como por culpa del transantiago el metro dejó de ser eficiente y confiable, empecé a manejar, y ahi si que estoy podrido, no se puede hacer las dos cosas a la vez. tengo cuatro libros en mi velador esperando por mi, y el primero debo leerlo ya, porque tengo prueba mañana… por otro lado, tambien me gusta como escribes, me habria gustado a tu edad tener algo de talento escritor…


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