GARABATO GARABATO
Una noche de tantas soñé que un niño del colegio tenia una banda que se llamaba Los Erveverentes. Ese garabato no existe, pero me gusta como se ve escrito. A veces invento cosas.
GARABATO GARABATO
Una noche de tantas soñé que un niño del colegio tenia una banda que se llamaba Los Erveverentes. Ese garabato no existe, pero me gusta como se ve escrito. A veces invento cosas.
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Decir ésto como refiriéndome a lo evidente me parece de mal gusto. Forzarme a decirlo de otro modo parece lo correcto aunque poco práctico si lo que busco es una idea corta y clara. Lo que quiero decir es que no voy a hablar de un tí si no es contigo.
CUL DE SAC
Cuando muy chica no sé donde ni a qué edad leí por ahí que el engañado es quien engaña, y el año pasado me contaron que una persona, en promedio, puede guardar un secreto por dos semanas. También he sabido que quienes mienten para salir de problemas son más inteligentes, y tienen más cobre en el pelo, igual que quienes usan el humor para evitar los cul de sac. Yo me voy por la segunda. Siempre quise decir cul de sac aquí.
VIEJAS IDEAS NUEVAS
La incertidumbre es un vaivén non stop, es pedir permiso para salir al otro lado de scl, esperando 5 horas para la respuesta sabiendo el NO rotundo de ésta, pero esperas el llamado solo para estar segura; es como una relación, ninguno dice te quiero antes que la gallina cruce la calle primero que tu, aunque sepas que te quieren, la incertidumbre es tan grande que lanzarte puede ser (aunque sabes que no es asi) la peor decepción de la semana.
La incertidumbre y la inseguridad son homogéneas, con ellas viene el miedo y con éste el fracaso; una total mezcla de contradicciones que sin querer, coinciden.
Quieres al tuyo en cuestión, te quieren pero temes comunicarlo, porque no te da miedo que no te quiera, sino que te quieran y depender de alguien que seguirá tus pasos diariamente solo para saber si pensaste un segundo en no pensar en él. Es que espanta depender de alguien y comenzar a extrañar, porque ya estas viviendo los primeros síntomas del yo sin tu amor no sé vivir. Miedo al fracaso, a que te cambien por otra, o peor aun, por nadie. Pero es la ley de la vida, la selección natural y lo sabes.
Entonces estás en tu mente con ‘él’, y piensas en un ‘él’ y en las veces en que molestabas a tus compañeras cuando las llamaban al celular y les preguntabas si acaso era ‘él’ y mientras recuerdas eso tienes un miedo rico por escuchar tu móvil y en la pantalla, su nombre.
A ratos sospechas que se aburrieron de ti y que te quieren dejar, y te sientes incapaz de armar un show de esos buenos, porque no te dan los cojones ni la personalidad que utilizaste para meterte en tu caparazón cuando hace un segundo te dijeron te quiero. Y con las manos en el sofá buscando el control remoto para 1. poner pausa y pensar, 2. poner stop, irte a la pantalla azul y adelantar hasta la parte en que no te de verguenza ver tu cara de animalito respondiendo yo también.
Y temes, temes harto, pero te sube la bilirrubina y te sonrojas, y te gusta. Esa sensación del sí pero no eterno, en donde todo puede pasar. Te gusta sufrir un poco y jugar al medio del balancín donde equidista la soltería del compromiso. Sentirte bien por un par de horas puede valer tanto y más como ese desgraciado lunes victoriosamente superado; y es que aunque suene cliché, estás notando que te ves tan bien últimamente que salir a la calle sin lavarte la cara no dejará con sueño a quien te mire, porque sabes que tus dias están cambiando, y no solo tus días; es tu nueva forma de irte contra el mundo; andar por ahi cantanto todas las canciones que se te cruzan tiene un único culpable.
Lo principal es que solamente pasó, igual que la combustión espontánea: no hay explicación alguna. A veces las situaciones incómodas vienen mejor que los momentos gratos, y escoges “complicarte” un poco, porque así salpicas tus semanas con algún “problema” que resolver; y entre sonrisa esbozada tras otra, concuerdas con que la analogía imperfecta es la misma del chiste de la primera vez; que tu nuevo amigo es como un dolor de muela que no quieres que te saquen.
Si lo leído anteriormente suena triste, le digo al tiro que es usted el aburrido y no yo.
YO NO QUIERO QUE TE ANDI JUNTANDOTE CON EL DANI EL DANI ES DEL COLO DAO WERTA decía la niña a su pololo. MI CABRO CHICO ES MIO NO QUIERO QUE NA LE PASE A MI CABRO le prometía él en la fila del registro civil.
MÁS QUE
Cuando uno dice que algo es lo más whatever del mundo y no solo en su categoría porque es lo más de lo más, me parece muy chistoso. Ejemplo: hasta ahora tengo muchas canciones que son la más triste del mundo, como Since I don’t have you de The Skyliners o La tour de Pise de Jean-François Coen.
HEY DUDE
Súper solo y súper serio en la escalera y me dio pena porque me acordé de la canción Until the world stops spinning, en la parte que dice and your little rum and coke. No cacho si estabas tomándote alguna cosa o si preferías compartir el vaso o si me viste y no te importó.
LOS DOMINGOS NUBLADOS SON COMO PARA NO CONTARLOS
Despertar a las 8:57 pensando que ya son las 5 de la tarde no es agradable si sabes que recién han pasado 8 horas desde que comenzó el día y que aun faltan 15 para que comience el maldito lunes. Y si recién es mediodía y me quedan 12 horas voy a tener que buscarme un pasatiempos que no sea ni leer ni estar en casa, ni escuchar música. No quiero dormir todo el dia porque la noche me la pasaría despierta, tampoco trabajar mañana porque la hora de almuerzo va a ser más corta de lo normal o usar el gorro de cuero y chiporro que tan ridiculo me queda sabiendo que pillo tanta gente cuando ocurre un lunes que por suerte termina.
LO QUE HICE ANOCHE NO TIENE NOMBRE
Le tiré el pelo a un flaite y me vine a mi casa corriendo. Después de eso me siento capaz de hacer cualquier cosa.